
{"id":9644,"date":"2024-05-09T03:00:00","date_gmt":"2024-05-09T01:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/?p=9644"},"modified":"2024-05-09T03:00:00","modified_gmt":"2024-05-09T01:00:00","slug":"cita-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/?p=9644","title":{"rendered":"Cita"},"content":{"rendered":"<p>Esta es la historia real de una cita. He decidido contarla con pelos y se\u00f1ales aunque, por aquello de no poner en evidencia la sensibilidad de terceros, ocultar\u00e9 los nombres reales detr\u00e1s de otros imaginarios.<\/p>\n<p> He decidido contarla despu\u00e9s de mucho pensar en los secretos. En que tarde o temprano dejan de serlo. Y en que hay asuntos, sobre todo esos que llevamos tan adentro, que si no superan la prueba de la luz, es preferible no tenerlos, no haberlos tenido, no protegerlos.<\/p>\n<p> Esta es una corta historia de intriga, el relato breve de un encuentro. Tiene todos los ingredientes, excepto la extensi\u00f3n, de una buena novela negra: un poquito de acci\u00f3n, la sal que da el misterio y la sutileza de un humor absurdo y rebuscado.<\/p>\n<p> Como todas las historias, empieza mucho antes del principio, cuando el azar, en un soplo arbitrario, gira una veleta y gu\u00eda unos pasos hacia un lugar en el que nunca antes estuvieron.<\/p>\n<p> El protagonista suele ser criatura solitaria, con una cierta acritud de car\u00e1cter producida por una mezcla al\u00edcuota de alcohol y melancol\u00eda. Pat\u00e9tica figura que navega sin un rumbo claro sobre las oscuras aguas de este mar invisible que crece a la luz de la luna.<\/p>\n<p> Mueve el azar de nuevo sus fichas, como en una interminable partida de ajedrez, dejando una abertura indolente m\u00e1s all\u00e1 del gambito de dama. Y el hombre se cuela, sin saber muy bien ni c\u00f3mo ni por qu\u00e9, empujado por un motor de b\u00fasqueda omnipresente, invasivo y delator de secretos ajenos.<\/p>\n<p> Avanzan, azar y hombre, curiosos los dos, en pos de la misma flecha, perdidos en los m\u00e1s rec\u00f3nditos vericuetos de la tela de ara\u00f1a, hacia la direcci\u00f3n escrita en una carta an\u00f3nima y misteriosa.<\/p>\n<p> \u00c9l, no espera encontrar nada. Y cabe suponer, que ella tampoco esperaba ser encontrada, olvidando que un encuentro es, precisamente, la raz\u00f3n y la esencia de toda espera.<\/p>\n<p> Y all\u00ed sucedi\u00f3 todo. Ella estaba discretamente a la vista, camuflada entre palabras y protegida entre comillas. Inmersa en el flujo de electrones, oculta pero atenta. Escondida, pero precedida y anunciada por una frase discreta, en la que se pod\u00eda leer: \u00abcomo dice mi amigo instanteca&#8230;\u00bb<\/p>\n<p> All\u00ed estaba la cita. Textual, s\u00ed, pero cita. Virtual, s\u00ed, pero encuentro. Palabras que producen en la fragilidad del hombre, por un resquicio orientado hacia la literatura, el profundo consuelo de ser entendido, de haber conseguido el empleo que anunciaba su curr\u00edculum de sue\u00f1os. Y no hay m\u00e1s que contar.<\/p>\n<p> Puede parecer que adolece este final de ese punto tragi-rom\u00e1ntico que hace perdurar las historias y las ensalza en el coraz\u00f3n de las personas. Pero debo a\u00f1adir, porque no me gustan los finales felices, que ya no sigue all\u00ed la cita. Tal vez, harta de no ser encontrada y perdida en lo m\u00e1s duro de un disco. O tal vez, exiliada del pasado, intentando, qui\u00e9n sabe, no ser reconocida.<\/p>\n<p> Juro que he dicho la verdad, a Google pongo por testigo, que esta historia es cierta y que no tiene m\u00e1s moraleja que mostrar lo caprichoso que es el azar y la poca intimidad que, algunas veces para bien, ofrecen las teclas. Que s\u00f3lo pretend\u00eda contar la historia real de una cita. Y, adem\u00e1s, por supuesto, agradecerla.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta es la historia real de una cita. He decidido contarla con pelos y se\u00f1ales aunque, por aquello de no poner en evidencia la sensibilidad de terceros, ocultar\u00e9 los nombres reales detr\u00e1s de otros imaginarios. He decidido contarla despu\u00e9s de mucho pensar en los secretos. En que tarde o temprano dejan de serlo. 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