
{"id":9527,"date":"2024-09-03T03:00:00","date_gmt":"2024-09-03T01:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/?p=9527"},"modified":"2024-09-03T03:00:00","modified_gmt":"2024-09-03T01:00:00","slug":"invisibles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/?p=9527","title":{"rendered":"Invisibles"},"content":{"rendered":"<p>Su atuendo era elegante, adecuado. Su silueta, delgada y femenina, sin excesos aparentes. Sin ser atractiva, no dejaba de ser bella, agradable para la vista, all\u00ed, detr\u00e1s de la mesa, en la tarima desde donde desgranaba su presentaci\u00f3n.<\/p>\n<p> Su voz, ni mon\u00f3tona ni agresiva, prodigaba una dicci\u00f3n perfecta, con una claridad poco habitual a mis o\u00eddos, que envolv\u00eda los sonidos en un timbre casi dulce. Ni insolente ni ir\u00f3nica, amable sin afabilidad, cercana, pero manteniendo una distancia prudencial con el resto de la sala.<\/p>\n<p> No ca\u00ed en la cuenta hasta que no hubo terminado, de que yo s\u00f3lo la estuve escuchando como m\u00fasica de fondo, de que la mir\u00e9 sin prestar atenci\u00f3n, como si ella no hubiera sido m\u00e1s que otro adorno de aquel sal\u00f3n.<\/p>\n<p> Para cuando acab\u00f3 su discurso, la suerte ya se me hab\u00eda multiplicado por dos. Y los tres emprendimos ese viaje habitual, que siempre es un retorno, hacia el lugar en donde la memoria nos acaba llevando, de risa en risa, para demostrarnos, ante nuestros propios ojos, que ya hace tiempo que somos otros, aunque nos sigamos creyendo los mismos.<\/p>\n<p> Cu\u00e1nta gente pasa inadvertida, indistinguible. Cu\u00e1ntos se cruzan, an\u00f3nimos, sin que notemos siquiera el remolino del aire que van dejando. Cu\u00e1ntos viajan, ef\u00edmeros, por el mismo camino, al lado, tropezando con los hitos incluso, y ech\u00e1ndose la rodilla abajo, sin dejar ni tan siquiera un pesta\u00f1eo como huella de su paso. Invisibles, extra\u00f1os, como nosotros tambi\u00e9n lo fuimos, aunque yo ya casi no recuerdo aquel tiempo y me cuesta imaginarlo.<\/p>\n<p> Y sin embargo, ahora, cuando nos vemos, retomamos el pulso en el mismo sitio en que lo dejamos, nos seguimos reconociendo. Posiblemente, m\u00e1s que por lo que vimos los unos en los otros o por lo que vivimos, por lo que echamos en falta cuando no nos vemos y por lo que recordamos haber vivido juntos.<\/p>\n<p> Porque lo que une a las personas, mucho m\u00e1s que las grandes palabras, es lo dom\u00e9stico, lo cotidiano, la rutina compartida. Las conversaciones sin hilo que acaban en madeja, los gestos de complicidad que nadie m\u00e1s entiende, las palabras espesas que s\u00f3lo se desatan, tranquilamente, delante de una cerveza.<\/p>\n<p> La noche fue imprevista, fant\u00e1stica, bella. Con la belleza extraordinaria de no ser sorpresa, sino costumbre. No s\u00e9 que m\u00e1s decir, que tuvo \u00e1ngel y humor, que se palp\u00f3 el esp\u00edritu de la ternura, que regresamos al zen. Que nos quedamos con ganas de m\u00e1s y que, seguramente, la echaremos de menos hasta la pr\u00f3xima vez.<\/p>\n<p> Pero, acordarme de nosotros juntos, mirar hacia detr\u00e1s y hacia delante, me convence de que, en este preciso instante, en alguna parte del mundo, queda alguien, invisible, que ahora no se puede ni imaginar que acabermos siendo amigos.<\/p>\n<p> Desconozco el mecanismo que desplegar\u00e1 el azar, ni la potencia de la chispa que estalle, ni la f\u00f3rmula de la alquimia desencadenante ni el hilo que nos unir\u00e1. Pero ya noto aqu\u00ed, en el pecho, la misma suavidad, el mismo hueco, la misma inquietud que tengo cuando, de tanto en tanto y por casualidad, nos vemos y me salen de dentro las ganas de abrazar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su atuendo era elegante, adecuado. Su silueta, delgada y femenina, sin excesos aparentes. Sin ser atractiva, no dejaba de ser bella, agradable para la vista, all\u00ed, detr\u00e1s de la mesa, en la tarima desde donde desgranaba su presentaci\u00f3n. Su voz, ni mon\u00f3tona ni agresiva, prodigaba una dicci\u00f3n perfecta, con una claridad poco habitual a mis [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":9736,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[659],"tags":[],"class_list":["post-9527","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-preludio","post-preview"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9527","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9527"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9527\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9736"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9527"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9527"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9527"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}