
{"id":9388,"date":"2025-01-20T03:00:00","date_gmt":"2025-01-20T02:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/?p=9388"},"modified":"2025-06-02T15:45:03","modified_gmt":"2025-06-02T13:45:03","slug":"gatos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/?p=9388","title":{"rendered":"Gatos"},"content":{"rendered":"<p>Maullando soledades, avanza con cautela el gato sobre la verja del patio que da a la calle. Lo mueve el instinto, un perfume escondido que nadie m\u00e1s puede apreciar, y lo atrae hasta las baldosas que, ignorantes del futuro, est\u00e1n vac\u00edas, de momento.<\/p>\n<p> M\u00e1s tarde, pero no mucho m\u00e1s, otro felino, de porte claro y mirada aguda, emerge de las sombras que la luna precipita sobre la enredadera de flores amarillas que nunca recuerdo c\u00f3mo se llama. Animal sigiloso, sin embargo, se une, con el otro gato, al concierto de llantos de ni\u00f1o que surte la noche de magia y estridencia.<\/p>\n<p> De debajo de la mesa verde \u0097deb\u00eda estar desde el principio, pero yo no la hab\u00eda visto, camuflada entre las patas\u0097 sale estiraz\u00e1ndose una gata peque\u00f1a y rayada de pelo oscuro y orejas graciosas. Se contonea un trecho por el patio, moviendo el cuerpo con la elegancia de la certeza de saber que hay cuatro ojos que no la pierden de vista ni un instante.<\/p>\n<p> Se re\u00fanen, agazapados los tres, como dirimiendo una compleja partida de p\u00f3quer que requiere esconder bien las cartas, equilibrar los nervios y estudiar las opciones. No tengo \u00e1ngulo para ver bien lo que pasa desde la ventana y estoy cansado de estar de pie. As\u00ed que, a\u00fan a riesgo de estropear el cortejo, me bajo al patio con disimulo y me siento en el pen\u00faltimo pelda\u00f1o de la escalera.<\/p>\n<p> No se han dado cuenta de mi presencia porque el fragor de la batalla ha comenzado. Gemidos embutidos en risas feroces enturbian la noche mientras los rel\u00e1mpagos de las garras hacen amago de movimientos casi imperceptibles para mis ojos, a\u00fan ya habituados a la poca luz.<\/p>\n<p> Unos revolcones despu\u00e9s, y sin m\u00e1s desperfecto aparente que la humillaci\u00f3n de la derrota, el gato m\u00e1s claro huye del patio por la escalera y me tengo que apartar de su camino para no quemarme con las chispas de furia que relucen en sus ojos verticales.<\/p>\n<p> La gatita se resiste y juguetea, atiende e ignora los esfuerzos del ganador, hasta que \u00e9ste consigue ganar su espalda y sujetarla por el cuello con los dientes. Entonces, bueno, ya se sabe, la naturaleza act\u00faa con energ\u00eda y se apagan pronto todos los ruidos de los vaivenes. Decido terminar mi desvelo y subo a la casa, no sin antes reconocer en el camino de vuelta, los ojos del perdedor apostados a\u00fan en la verja.<\/p>\n<p> La noche siguiente \u0097\u00a1qu\u00e9 corto es el amor y qu\u00e9 largo el insomnio!\u0097, empieza del mismo modo pero no termina de la misma manera. Dura el concierto de los gatos la noche entera \u0097al menos hasta que me acost\u00e9\u0097 sin que la gata aparezca. Se pasa el tiempo muy despacio y me quedo un poco decepcionado, con la mente trabajando en el asunto. Tanto, que a\u00fan me pregunto si es que los gatos no saben de despedidas.<\/p>\n<p> As\u00ed son las hormonas y as\u00ed es la vida. \u00a1Tanto esfuerzo! \u00a1Tanta energ\u00eda! Millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n \u0097y cinco de Biolog\u00eda\u0097, para descubrir, en un rato, la verdad del aqu\u00ed te pillo y aqu\u00ed te mato.<\/p>\n<p> Y aqu\u00ed estoy \u0097y aqu\u00ed estamos\u0097, como el gato, maullando soledad. Aunque, si nos paramos a pensar, quiz\u00e1 no sea para tanto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Maullando soledades, avanza con cautela el gato sobre la verja del patio que da a la calle. Lo mueve el instinto, un perfume escondido que nadie m\u00e1s puede apreciar, y lo atrae hasta las baldosas que, ignorantes del futuro, est\u00e1n vac\u00edas, de momento. M\u00e1s tarde, pero no mucho m\u00e1s, otro felino, de porte claro y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":9767,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[658],"tags":[],"class_list":["post-9388","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-despertar","post-preview"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9388","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9388"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9388\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9910,"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9388\/revisions\/9910"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9767"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9388"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9388"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9388"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}