
{"id":9372,"date":"2025-02-05T03:00:00","date_gmt":"2025-02-05T02:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/?p=9372"},"modified":"2025-06-02T15:45:02","modified_gmt":"2025-06-02T13:45:02","slug":"cuento-el-rompecabezas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/instanteca.profepaco.es\/?p=9372","title":{"rendered":"Cuento: El rompecabezas"},"content":{"rendered":"<p>Contemplaba su puzle con todos los sentidos absortos. Vibrando sobre la mesa rectangular y acristalada en donde reposaban inquietantes las piezas esparcidas. Se sumerg\u00eda encandilado en la tarea excitante de colocar en su sitio los colores desparramados en trozos desiguales, \u00fanicos, inimitables, del extra\u00f1o rompecabezas que se tra\u00eda entre manos. Jam\u00e1s pens\u00f3 al abrirlo, hace ya tanto tiempo, que aquellas teselas revueltas estuviesen tan, en el fondo, deseosas de ser resueltas.<\/p>\n<p> Le invad\u00eda, otra vez, aquella sensaci\u00f3n tan intensa, tan turbadora, tan obsesiva, de que era \u00e9l mismo quien estaba siendo compuesto por los lazos invisibles que emanaban las piezas. Se sent\u00eda prisionero, a ratos, invitado, otros, de su propio jerogl\u00edfico, que manejaba los hilos con experto tino para acercarle y alejarle de la soluci\u00f3n en un vaiv\u00e9n continuo y absorbente.<\/p>\n<p> Levant\u00f3 la vista para descansarla. Se dirigi\u00f3 hacia la cama que se arrinconaba en el cuarto buscando protecci\u00f3n y se recost\u00f3 sobre ella invocando alg\u00fan sue\u00f1o reparador. Sue\u00f1o que lleg\u00f3 con los velos de la conciencia rasgados y abiertos a la oscura luminosidad de su memoria, transform\u00e1ndose en vigilia inquieta. Porque all\u00e1 donde mirara, al techo, a la mesilla, al sof\u00e1, a la alfombra, y en fin, a cualquier cosa, se aparec\u00eda como un espejismo nocturno la silueta del rompecabezas.<\/p>\n<p> Cuando no pudo aguantar m\u00e1s sobre el terno blanco de las s\u00e1banas, se levant\u00f3 de un salto y se dirigi\u00f3 de nuevo hacia la mesa. Por el camino, magias de la luz, un destello que proven\u00eda del espejo que coronaba la c\u00f3moda captur\u00f3 su atenci\u00f3n irreprimiblemente. Se par\u00f3 delante y mir\u00f3 su reflejo y el de toda la habitaci\u00f3n que en \u00e9l se conten\u00eda: sof\u00e1, cama, l\u00e1mpara, mesa&#8230; y puzle.<\/p>\n<p> Lo descabellado de la idea que le vino a la mente le sugiri\u00f3 la prisa con la que llevarla a cabo. Arranc\u00f3 torpemente el espejo y lo llev\u00f3 sobre la mesa de trabajo para posarlo, vertical y orgulloso, sobre ella, sujet\u00e1ndolo con el respaldo de la otra silla que ten\u00eda preparada por si alguna vez, esperanza que nunca le falt\u00f3, recib\u00eda visita. Y as\u00ed dispuesto todo, se contempl\u00f3 a s\u00ed mismo manejando aquellas piezas. Su propio jerogl\u00edfico desentramando otro rompecabezas. Reflej\u00e1ndose todo sobre la luna llena de suertes del espejo.<\/p>\n<p> Tom\u00f3 la pieza que rellenaba el primer hueco, pero esta vez, absurdo pensamiento, gui\u00e1ndose por la imagen que proced\u00eda del espejo. Tanteando distancias, reinterpretando la realidad que ve\u00eda brillar sobre la superficie lisa y extensa de aquel objeto para convertir en diestro lo siniestro y en cercano lo que aparec\u00eda lejos, acerc\u00f3 lentamente su mano sobre el espacio de la mesa que parec\u00eda estar esperando el consuelo de ser relleno.<\/p>\n<p> La imagen en el espejo titil\u00f3 tres veces por lo menos, empa\u00f1\u00e1ndolo todo y aclar\u00e1ndolo luego, dejando ver como el reflejo se mov\u00eda. Las piezas desordenadas se colocaban ellas solas, como por arte de magia, en su sitio exacto dentro del espejo que palpitaba y suspiraba con la mirada intensa.<\/p>\n<p> Al cabo de poco tiempo, nadie sabe cu\u00e1nto, un instante perpetuo, el remolino de reflejos se qued\u00f3 quieto, el rompecabezas exhausto y completo, el hombre perplejo y mudo. Entonces, acolchados los sentidos, mir\u00f3 adentro del espejo. Entendi\u00f3 las luces que vio con un s\u00f3lo p\u00e1lpito de vida y se qued\u00f3 atrapado en el rel\u00e1mpago de una sonrisa.<\/p>\n<p> ****<\/p>\n<p> \u0097\u2014\u00a1Mira, cari\u00f1o! \u00a1Qu\u00e9 cosa m\u00e1s rara! \u0097\u2014dijo la mujer, dirigiendo su voz hacia la cocina.<\/p>\n<p> \u0097\u2014\u00bfYa lo has terminado? Has tardado muy poco. A ver c\u00f3mo ha quedado \u2014\u0097dijo su compa\u00f1ero, entrando en el sal\u00f3n con un trapo sucio en el que se secaba las manos.<\/p>\n<p> \u2014\u0097Pero no s\u00e9 si est\u00e1 bien. F\u00edjate en el dibujo de la caja.<\/p>\n<p> \u2014\u0097A m\u00ed me parece que est\u00e1 todo igual, \u00bfno? \u0097\u2014replic\u00f3 mientras pensaba lo desesperadamente meticulosa que era su mujer\u0097\u2014 Est\u00e1 perfecto.<\/p>\n<p> \u0097\u2014Nunca me haces caso. Mira bien la cara del hombre \u0097\u2014esper\u00f3 paciente a que \u00e9l, con gesto de desgana, se acercara lo suficiente\u0097\u2014. \u00bfVes?&#8230;<\/p>\n<p> \u0097\u2014Ya la he visto. \u00bfY qu\u00e9? \u0097\u2014y encogi\u00f3 los hombros sin saber bien de qu\u00e9 se ten\u00eda que dar cuenta.<\/p>\n<p> \u0097\u2014Pues que la cara que me ha salido en el rompecabezas es la misma, s\u00ed, pero&#8230; \u00bfno parece alegrarse, como si me estuviera esperando?<\/p>\n<p> \u00c9l, no encontr\u00f3 nada que decir con la sorpresa dibujada en los ojos. Para ser sinceros, la verdad, hace rato que yo tampoco. Porque ahora que lo leo, veo el cuento de un puzle. Pero me invade la duda de si no ser\u00e9 yo, cuando t\u00fa lo leas, quien sonr\u00ede atrapado dentro de tu rompecabezas.<\/p>\n<p> (Francisco Jos\u00e9 P\u00e9rez, mayo 2007)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contemplaba su puzle con todos los sentidos absortos. Vibrando sobre la mesa rectangular y acristalada en donde reposaban inquietantes las piezas esparcidas. Se sumerg\u00eda encandilado en la tarea excitante de colocar en su sitio los colores desparramados en trozos desiguales, \u00fanicos, inimitables, del extra\u00f1o rompecabezas que se tra\u00eda entre manos. 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