Respuesta

Tiene la tristeza la poderosa costumbre de adelantarse al tiempo. Recorre atajos que conoce como nadie y se nos cuela por las rendijas de la coraza. Así dispuestos, nos embarga con anticipos de frontera, como límite que desdibuja el último paso y lo alarga para nosotros, como ausencia indigerible de lo que está por llegar. … Sigue leyendo Respuesta